Se tumbó en la cama con una idiota sonrisa dibujada en la cara. Él era el huracán que necesitaba en ese momento en su vida. Era sus ganas de reír, de jugar, de correr, de luchar por lo que quería, de quererle sin pensar en lo que pudiera pasar mañana, de actuar primero y pensar después, ya que a su lado, todo lo malo era un poco mejor que antes. Era mas niño que ella, mas loco, mas sensible que cualquier chico que había conocido hasta entonces.Era...era...era todo lo que había deseado hasta ese momento. Alguien con quien compartir sus secretos mejor guardados, alguien con quien no hacían falta las palabras.
El era diferente a cualquier otro chico al que antes había conocido, era como ella, que nunca había creído en esas tonterías, y pensaba que era mejor decir que él era, su medio limón.
El era diferente a cualquier otro chico al que antes había conocido, era como ella, que nunca había creído en esas tonterías, y pensaba que era mejor decir que él era, su medio limón.
Cada día te pareces más a mí escribiendo Nothing. Muy bien, sigue así.
ResponderEliminarAquí la egocéntrica soy yo.
ResponderEliminar¿De dónde lo has copiado?
No, es coña. Está guay.
Siento defraudaros pero esto no lo he escrito yo, lo he cojido de por ahí :S
ResponderEliminarYa lo sabía, de ahí mi comentario.
ResponderEliminarPero igualmente está bien, sigue buscando así (?).
Como te has dado cuenta ?
ResponderEliminarIntuición.
ResponderEliminarNo lo creo.
ResponderEliminarYo tampoco.
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